Isabella Ladera explica beneficios de ponerse hielo en la cara; ¿cómo aplicarlo?
Isabella Ladera comparte beneficios de ponerse hielo en la cara y explica cómo aplicarlo de forma segura en la rutina facial.
En medio de las rutinas de cuidado facial que circulan en internet, una práctica de Isabella Ladera ha llamado la atención en redes sociales.
¿Por qué Isabella Ladera se pone hielo en la cara?
Isabella Ladera ha mostrado en sus redes sociales que el hielo hace parte de su rutina de cuidado facial, especialmente antes de eventos o sesiones de fotos. Según lo que comparte, el frío genera un efecto inmediato sobre la piel, lo que ayuda a que el rostro luzca más firme por unos minutos.

Además, la creadora de contenido señala que esta técnica contribuye a reducir la inflamación, en especial en zonas como las ojeras y la mandíbula. Este efecto es conocido como “depuffing”, ya que ayuda a disminuir la acumulación de líquidos en el rostro.
También explica que el hielo puede funcionar como una preparación previa al maquillaje, al suavizar la textura de la piel y permitir una aplicación más uniforme.
Otro de los efectos que destaca es la activación de la circulación sanguínea, lo que aporta un tono más uniforme y un brillo natural sin necesidad de utilizar múltiples productos.
¿Cómo se debe poner el hielo en la cara correctamente?
De acuerdo con lo que ha compartido Isabella Ladera, indica que los movimientos deben realizarse desde el centro del rostro hacia afuera y en dirección ascendente. Este tipo de masaje favorece la apariencia de firmeza y ayuda a distribuir el frío de manera uniforme.

Algunos expertos coinciden en que, antes de incorporar esta práctica, es recomendable probar en una zona pequeña del rostro, especialmente en personas con piel sensible o condiciones como rosácea, ya que el frío puede generar reacciones.
También se recomienda no mantener el hielo en una sola zona por tiempo prolongado. Lo ideal es realizar movimientos constantes durante un periodo máximo de 5 a 10 minutos en todo el rostro. Esto evita el entumecimiento excesivo o posibles irritaciones.
En casos de piel con condiciones específicas, como acné severo o rosácea, el uso de hielo debe hacerse con precaución, ya que podría aumentar la sensibilidad.
Asimismo, la limpieza es fundamental: el rostro debe estar limpio antes de aplicar el hielo y los elementos utilizados deben mantenerse en condiciones adecuadas de higiene.
Finalmente, si la piel presenta señales como enrojecimiento, ardor o incomodidad, se recomienda suspender la práctica. En redes, algunos internautas afirman que esta técnica puede aportar beneficios visibles, aunque su efectividad puede variar según el tipo de piel y la frecuencia de uso.
Unirse a canal de Whatsapp de SuperLike

